La relación menos seria (Parte 1)
Entré a la sala y ya había dos chicas, muy amables y así fueron llegando lo demás integrantes de la clase. Cuándo entró él, mis ojos se quedaron inmóviles. Realmente creo que me le quedé viendo como jamás había mirado a un chico. Hasta hoy pienso que no se dio cuenta, pero cuando me besó la mejilla, me dejó temblando.
Risueño, delgado, rapado, con anteojos, inteligente y con buen sentido del humor, así es él.
La primera salida en grupo, fue genial, pero más fue verlo a él reír y conversar. Al mes me puse de acuerdo con él y con otro compañero para cenar en mi departamento, sin embargo el que asistió, fue ese gran chico. De las 9 de la noche hasta las 4 de la madrugada charlamos de política argentina y mexicana, de mi historia de por qué estaba estudiando en Buenos Aires, entre otros temas. Sólo fue conversación de amigos.
Y así ¡Pasaron cerca de 2 meses! Jueves viernes y sábado por la mañana nos veíamos en clase y por las noches del sábado siempre, siempre nos veíamos para cenar y charlar. Uno de esos sábados , luego de nuestras maratónicas charlas bajé a abrirle la puerta del lindo edificio y al despedirlo, él me preguntó si me podía abrazar. En ese momento me quedaba claro que sólo quería una amistad. Después de ese fuerte abrazo, sin permiso me besó.
28, may | 1 comentario gisela_san_juan compártelo




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